lunes, 14 de abril de 2014

LAIRAGA (Gran Canaria) y FARAILAGA (Gran Canaria)

Balar. R'agg (r'agger', ir'agg) (n.) R'agg significa <<balar>> y <<graznar>>; se dice de ovejas, cabras y de ciertas aves.
(Diccionario francés-tuareg de Calassanti-Motylinski)

Lairaga. Topónimo de Gran Canaria, "la costa de Lairaga". Francisco Osorio Acevedo, en su "Gran Diccionario Guanche" dice: "...siendo de la opinión que la forma más primitiva (o correcta) es Iraga o Airaga". Y aporta la siguiente cita: (CON.141) <<Gran Canaria. Dos de marzo de 1512 (fl.47-48v.) Pedro Jaén da para sembrar cañas a Cristóbal de Alcalá, cierta tierra de regadío que tiene en el Airaga, debajo del puerto de Diego de Silva" (costa de San Felipe, bajos de la Cuesta de Silva, Guía).

Farailaga. Otro topónimo indígena, también en Santa María de Guía. Humberto Manuel Pérez Hidalgo, en "Origen y Noticias de Lugares de Gran Canaria" dice: "Se trata en realidad de dos caseríos, de Arriba y de Abajo, situados en el Morro Verdugado, en una desviación del naciente del antiguo <<camino de herradura>> que, partiendo de El Hormiguero, conducía hasta El Palmital y al Bosque de Doramas". En ambos existen yacimientos arqueológicos. En "Mi Gran Canaria. Origen y noticias de sus lugares" (http://toponimograncanaria.blogspot.com.es), Humberto Pérez añade lo siguiente: <<La construcción de este camino está documentada desde mediados del siglo XVI: “Obligación que Juan Rodríguez, cortador, v.°, hace a Hernando de Padilla, v.°, de hacerle un camino, y a Damián de Azuaje también, para que puedan ir con sus recuas de sus ingenios a Fagalayraga y a las Tres Palmas...>>

Como puede advertirse "Farailaga" es una alteración de "Fagalairaga", lo que nos conduce a la misma raíz que "Lairaga". Hay que entender que designan "baladeros": 
<<Mas cuando los temporales no acudían, y por falta de agua no había yerba para los ganados, juntaban las ovejas, e hincando una vara o lanza en el suelo, apartaban las crías de las ovejas y hacían estar las madres al derredor de la lanza, dando balidos; y con esta ceremonia entendían los naturales que Dios se aplacaba y oía el balido de las ovejas y les proveía de temporales>> (1594), Fray A. de Espinosa.